Querido Rockyto. Siempre fuiste el peluchín de la casa. Nos has dejado un hueco que nadie va a poder llenar... Pero solo podemos darte las gracias por todos los momentos que nos has regalado, eras bueno, guapo y cariñoso.
Ahora estás en el cielo con tu hermanita Nala, esa a la que tanto has extrañado desde que se fue. Te vamos a echar muchísimo de menos, sobre todo tu hermanito Lilo, pero siempre vas a estar en nuestros corazones.