Nuestro Pitu, gracias por haber sido el gato más bueno que alguien puede tener.
Me enseñaste, desde que yo era un niño, que el amor de una mascota es infinito y sincero. Me acompañaste durante 15 años y, aun así, al echar la vista atrás, desearía darte mil achuchones más.
Siempre te recordaremos en esta casa. Tus hermanitos también.