Mía ha sido la perrita más fuerte y guerrera que se puede tener. Siempre has sido la alegría de la casa y de tus papis. Gracias por todo el amor incondicional que me has dado, gracias por haberte cruzado en mi camino y jamás te soltaré la patita. Has dejado una huella tan grande, que se va hacer muy difícil. Gracias millones de gracias por existir mi gordita.