GUIZMO

13/10/2026

Guizmo, bebé, hace 15 días que nos dejaste, y aún siento que todavía estoy soñando. Es como si hubiera despertado del sueño más bonito de mi vida para luego sentir la cruda realidad. Sentir que tus ruidos, cómo bebes, cómo comes tu comida favorita, cómo escarbas, etc., ya no volveré a sentirlos nunca más. Como tampoco volveré a sentir mi ilusión de llegar a casa y ponerte tu comida, verte en tu habitación, en tus lugares favoritos de la casa, debajo del sofá ... y, sobre todo, cómo me gustaba ponerte en mi regazo mientras estudiaba y te acariciaba, y te daba besos infinitos. Nada de eso volverá, y no sé si podré vivir sin ti. Pero quiero que sepas que nunca te olvidaré. Siempre te amaré hasta el día que me muera. Y nunca olvidaré la primera vez que te vi, y el amor puro e incondicional que me has enseñado y que he sentido, y que creí dormido y que ningún humano me ha mostrado. Mi corazón y mi alma han sufrido mucho durante tus últimos días, a causa de tu enfermedad y vejez. Pero ahora descansa en paz, mi bebé. Tus restos están con nosotros, y nos acompañarán cuando la familia esté enterrada en el panteón familiar. Nunca estarás solo. Espérame, que, cuando muera, iré a buscarte en otro mundo. Te quiero, y te querré siempre, mi bebé. Tu amo y tu familia.