Hoy hace una semana, una semana que ya no estás con nosotros, una semana de una de las decisiones más duras que hemos tenido como familia y era dejarte ir.
No estábamos preparados para ese momento, pero siendo sincero, nunca lo íbamos a estar.
Han sido unas semanas muy difíciles, viendo cómo poco a poco perdías pesito, perdías fuerzas y te costaba mucho estar de pie. Lo que nunca perdiste, es esa dulce mirada que cautivaba a todo el mundo.
De verdad Gru, no sabes lo que te echamos de menos. Siempre has sido uno más en casa y con muchas de las amistades de la familia, que tristemente también lamentan tu ausencia.
Me prometí a mí mismo, que esta semana tenía que mejorar, por qué se que no tolerarias que este mal mucho tiempo, pero eres mi cachorro precioso y se me está haciendo cuesta arriba todo sin ti.
Parece que fue ayer, cuando mi hermanito y yo cogimos el coche para ir a buscarte a valencia. Pocas veces había estado tan nervioso. Nunca habíamos tenido un perrito en casa, pero ibas a estar rodeado de gente que te iba a querer incondicionalmente y así ha sido durante todos estos años.
Has dejado un hueco que nada podrá llenar, pero también unos recuerdos increíbles que nos hacen muy felices y eso estará con nosotros por siempre.