Mi Kuka querida, mi compañera, mi amiga, mi confidente, mi paño de lágrimas, siempre sabias cuando estaba mal y no te movias de mi lado. Te echo de menos muchísimo me cuesta pasar los días sin ti, te busco y no estás y me rompo de dolor. Gracias por haber aparecido en mi vida y haberte quedado durante casi 16 años, sin condiciones y amándome incondicionalmente. Te quiero, nos veremos ahí arriba y estaremos juntas para siempre, mi peque. TE QUIERE TU MAMI.