Aún recuerdo el 1er dÃa que te vi, esos ojitos que tanto me enamoraron, seguido de tantos momentos inolvidables. Llegaste para que te cuidara y mimara sin lÃmite, hasta el final. Tu personalidad tan definida, única y genuÃna que tantas emociones y aprendizaje me despertó. Sólo te faltaba hablar. Eras tan especial... bueno, ERES, porque nadie muere mientras se le recuerde. Cómo te extrañamos y recordamos, cuesta tanto aceptar tu partida :(