Hoy hace una semana que te fuiste, Emy, y todavía cuesta creer que ya no estés con nosotros.
Ha pasado solo una semana, pero te echamos muchísimo de menos. Echamos de menos tu presencia en casa, tus pequeños gestos, tus costumbres, encontrarte en tus rincones de siempre… Es increíble el silencio y el vacío que puede dejar alguien tan pequeño que, durante tantos años, ocupó un lugar tan grande en nuestras vidas.
Justo en agosto de 2011 llegaste a nosotros y, 15 años después, también en agosto, nos tocó despedirnos de ti. Quince años en los que formaste parte de nuestra familia, de nuestro hogar y de nuestra historia. Quince años en los que nos regalaste compañía, cariño y muchísima felicidad.
Fuiste una auténtica campeona y una gran luchadora hasta el último momento. Nos sentimos profundamente afortunados por haber podido compartir contigo todos estos años y por todo el amor que nos dejaste.
Esta primera semana sin ti nos está haciendo comprender todavía más cuánto significabas para nosotros. Hay momentos en los que seguimos esperando verte aparecer, encontrarte donde siempre estabas o simplemente sentir que sigues ahí, acompañándonos como hiciste durante tantos años.
Nos consuela pensar que, allí donde estés, estás tranquila, descansando y siendo muy feliz, porque si alguien merece estar en un lugar bonito eres tú.
Te echamos muchísimo de menos, pequeña. Y sabemos que pasará el tiempo, pero nunca dejaremos de recordarte, porque 15 años de amor no desaparecen en una semana, ni desaparecerán nunca.
Gracias por haber entrado en nuestras vidas aquel agosto de 2011. Gracias por estos 15 años maravillosos. Gracias por habernos hecho tan felices.
Te queremos y te echamos muchísimo de menos, Emy. ♡
Siempre formarás parte de nosotros.
Agosto 2011 — Agosto 2026 ♡ Para siempre en nuestros corazones. ♡