Brownie, fuiste mucho más que nuestra mascota; fuiste familia, refugio en los días grises y alegría pura en cada despertar. Gracias por tus miradas llenas de complicidad, por tu lealtad incondicional y por enseñarnos el significado más sincero del amor sin condiciones. Tu luz sigue brillando en cada rincón de este hogar y en cada recuerdo que guardamos de ti. Descansa en paz, pequeña gran compañera. Nunca te olvidaremos.