Bady, mi gordito hermoso, llegaste a mi vida para llenarla de luz. Fuiste luz para mí y para todos los que tuvimos el placer de tenerte. Te echaré muchísimo de menos, mi comeloncito. Gracias por todos estos años en los que nunca nos faltaron tu amor y tus besitos. Sé que ahora tu cuerpecito ya descansa, pero siempre vivirás presente en nuestras vidas. Tu hermano Thor te echa muchísimo de menos, extraña estar con su hermanito y, sobre todo, por las noches extraña ese calorcito y todo el amor que le dabas. Noa te echa muchísimo de menos: a su amigo fiel, su gordito comelón. Espero que en el cielo de los perritos estés corriendo, jugando y, sobre todo, comiendo muchas chuches. Te amamos, gordito de nuestro corazón. Siempre vivirás en nosotros. Te mandamos abrazos, besitos y achuchones ♡ Tus alitas ya estaban listas para volar, pero nuestro corazón no estaba preparado para dejarte ir.