Hola mi bolita, ha pasado una semana desde que no estás con nosotros. Cada vez que entro en casa te busco, te guardo comida o espero a que comas lo que se le cae a la júlia al suelo. Has sido tan buena, tan cariñosa... Cuando llegaste lloré y yéndote te seguiré llorando. Juega mucho con la Nana que ya no estará sola. Te quiero tanto que duele mucho, siempre estarás en mi Arya.